Los Emiratos Árabes Unidos son un país de Oriente Medio, situado en el sudeste de la Península Arábica, en el sudoeste de Asia, sobre el Golfo de Persia, y está formado por siete emiratos: Abu Dhabi, Ajmān, Dubai, Fujairah, Ras al-Khaimah, Sharjah, y Umm al-Quwain. Antes de 1971 eran conocidos como los Estados Trucial o el Omán Trucial, en referencia a la tregua realizada en el siglo diecinueve entre Gran Bretaña y varios jeques árabes. Los Emiratos Árabes hacen frontera con Omán y Arabia Saudí. Son un país muy próspero gracias en buena medida a las inversiones extranjeras que financiaron el desierto y la nación costera en la década de los 70. El país tiene un Alto Índice de Desarrollo Humano en comparación con el continente de Asia. Dubai es la exótica joya de los Emiratos Árabes. Rodeada de desiertos y playas, es una ciudad de contrastes extremos, con la cercana cultura islámica de Arabia en convivencia con una metrópoli ultra moderna y tecnológica más propia del siglo XXI. Dubai, hace cincuenta años, era una aldea, pero hoy es un centro comercial y de negocios que compite con las mayores ciudades del mundo. El crecimiento económico de Dubai, mayor que el de China, está basado en una gran fuerza laboral de bajo coste, fundamentalmente india y paquistaní, en un país en el que el 15% de la población es árabe y cuya elite lo dirige.
¿Por qué invertir en Dubai?
El desarrollo de los Emiratos Árabes se origina en el petróleo, del que produce más cantidad que países como Venezuela, Kuwait o Nigeria La clave del desarrollo es la imagen de marca, con sus hoteles de lujo, las infraestructuras mas grandes del mundo y los grandes torneos No existen impuestos sobre la renta o relativos a la propiedad No existe el IVA La moneda está vinculada al dólar estadounidense La calidad de vida es única Crecimiento anual del 7% al 8% Está asegurado el futuro de los inversores internacionales y la confianza es ilimitada
La llegada de nuevos...
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